Reflexión – El hombre que tenía mucho.

Una vez había una familia que no era ni rica ni pobre. Vivían en una pequeña casa de campo de Ohio. Una noche se sentaron juntos para cenar y alguien tocó la puerta. El padre se acercó a abrir.

Ahí estaba un hombre viejo con ropa desgarrada, pantalones rotos y sin botones. Cargaba una canasta llena de verduras. Le preguntó a la familia si querían comprarle algunas. Ellos aceptaron porque querían que se fuera rápido.

Con el paso del tiempo, la familia y el hombre viejo se hicieron amigos. El hombre le traía verduras cada semana a la familia. Pronto se enteraron de que él era ciego y que tenía cataratas en los ojos. Pero era tan amigable que aprendieron a esperar ansiosamente sus visitas y a disfrutar de su compañía.

Un día, mientras entregaba las verduras, dijo:

– ¡Ayer tuve la más grande bendición! Encontré una canasta de ropa afuera de mi casa que alguien me dejó.

La familia, sabiendo que él necesitaba ropa, dijo:

-¡Qué maravilloso!

El hombre viejo y ciego, dijo:

– La parte más maravillosa es que encontré una familia que verdaderamente necesitaba esa ropa.

Recuerda, la felicidad no depende de lo que eres o lo que tienes.

Juan 10:10
yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

11 comentarios en “Reflexión – El hombre que tenía mucho.”

  1. gracias por las reflexiones que alimentan el alma y nos acercan cada dia mas a nuestro DIOS el Rey de Reyes. DIOS les bendiga e ilumine

  2. Buenas tardes agradecida del Amado Dios que a traves de ustedes me regala la oportunidad de permanecer ante su presencia y recordarme lo rica que soy cada vez que ustedes comparten commigo sus tesoros. Son edificantes para mi alma, y refrescan mi diario vivir. Muchas bendiciones de mi Amado Dios

  3. LA PALABRA DE DIOS DE DICE TODO LO QUE HAGAN POR UNO DE ESTOS PEQUEÑITOS A MI ME LO HACEN, POR TENIA SED Y ME DISTE AGUA, TENIA HAMBRE Y ME DISTE DE COMER, ESTABA DESNUDO ME DISTE ABRIGO, QUE BUENO ES NUESTRO DIOS. EL MANDAMIENTO GRANDE QUE NOS DEJO NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO FUE: AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO, AMARAS AL SEÑOR TU DIOS POR SOBRE TODAS LAS COSAS, QUE EL SEÑOR LES CONTINUE BENDICIENDO. Y SIGAN PARA ADELANTE CON LA UNCION DEL ESPIRITU SANTO. DIOS LES BENDIGA MAS

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