Recuerda:

Estamos acosados por problemas, pero no vencidos. Enfrentamos grandes dificultades, pero no nos desesperamos. Nos persiguen, pero Dios no nos abandona nunca. Nos derriban, pero no nos pueden destruir.
2 Corintios 4:8-9

Pero el Señor es bueno. Cuando llegan la angustia y la desesperación Él es el mejor refugio. Protege a todos lo que en Él ponen su confianza; Él conoce bien a los que le son fieles.
Nahúm 1:7

Aunque me rodeen tribulaciones, tú me librarás de la ira de mis enemigos. Contra el enojo de mis enemigos extenderás tu mano. Tu poder me salvará.
Salmo 138:7

No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mi.
Juan 14:1

Cuando pases por aguas profundas de gran tribulación, yo estaré contigo. Cuando pases por ríos no te ahogarás. Cuando pases por fuego no te quemarás, las llamas no te consumirán.
Isaías 43:2

52 Responses

  1. Solo la confianza en Dios permite que estemos seguros y tranquilos, la Paciencia es la Madre de la Sabiduría, nunca nos dejemos tocar por la soberbia para evitar problemas mayores, lo único que debemos hacer es Tener La Suficiente Confianza en El Señor Jesús de que siempre estará a nuestro lado aunque a veces sentimos que hemos quedado solos pero no siempre porque a si lo ha demostrado a través de la vida, nunca nos ha hecho falta nada siempre aparece en el momento menos pensado, la persona que Dios nos envía para solucionar nuestros problemas ahí es donde el estará siempre presente. Amen.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *