Un empresario agricultor, de poco estudio, participaba todos los años de la principal feria de agricultura de su ciudad.
Lo más extraordinario es que él siempre ganaba, año tras año, el trofeo: MAÍZ DEL AÑO.
Entraba con su maíz en la feria y salía con la faja azul recubriendo su pecho.
Su maíz era cada vez mejor.
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no se que es lo que escribo