Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.
Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: !!Señor, sálvanos, que perecemos!
El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza..
(Mat. 8,24 -26)
Cuan grande e inmenso eres JEHOVÁ, alabado sea tu Santo Espíritu y tu Amadísimo hijo Jesús. El santo Padre Celestial les bendiga, en el nombre de Jesús.
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