PERDEDORES
«Cuando ellos subieron a la barca, el viento se calmó.» Mateo 14:32
La consigna era sencilla. Los discípulos tenían que cruzar el lago y esperar a Jesucristo del otro lado. Acababan de cerrar un día glorioso. En un milagro sin precedentes Cristo había alimentado a más de cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños. ¡Les había sobrado doce bolsas de comida! Todos estaban felices y positivos. La consigna que Cristo les manda no parecía difícil. Casi la mitad de los discípulos eran pescadores de profesión. Conocían el lago, la embarcación, los vientos. Sabían como manejarse, tenían experiencia. Suben a la barca, seguramente Pedro que siempre hablaba mucho y estaba habituado a esas tareas indicó las posiciones. Cristo los vio irse desde la orilla, estaba anocheciendo.
Cuando cae la noche comienzan los problemas. Surge un viento tempestuoso que les era contrario y el viaje se complica. Aquella consigna que parecía tan simple en la orilla, ahora estaba bastante difícil. Durante horas los discípulos se esfuerzan pero no avanzan. El viento contrario es demasiado fuerte. Ya los gritos de Pedro no surten efecto, la experiencia de Jacobo y Juan no solucionaba nada. El sacrificio de expertos e inexpertos para avanzar era inútil.
El emprendimiento estaba condenado al fracaso. La ruina estaba cerca. Toda la experiencia, el trabajo y el sacrificio de horas de remar contra el viento habían sido inútiles. En la barca había doce perdedores que no pudieron alcanzar su objetivo, que fallaron cuando trataron de alcanzar la meta. Tal vez te sientas como esos hombres cansados en la barca. Tal vez hoy estás remando contra la corriente, y te sentís un fracaso más. El objetivo deseado está muy lejos y ya no tienes más ganas de seguir remando. Miras a tu alrededor, y el éxito de los otros te genera todavía una sensación más grande de vacío y frustración. Tu barca se hunde, el fracaso está a la puerta. Perdiste de nuevo. Pero cuando menos lo esperas, Jesucristo vuelve a aparecer, y como a sus discípulos aquella madrugada, también se acerca a la barca de tu vida.
Con Jesús dentro de la barca, el viento se calmó y los discípulos llegaron fácilmente a la otra orilla. El fracaso dio paso a un éxito rotundo porque el Señor Jesús estaba adentro. Para tu problema de hoy, Cristo te ofrece tu ayuda. Solo con Cristo manejando el timón de tu vida, vuelves a ser un verdadero ganador.
REFLEXIÓN – Elige no ser un perdedor, sube a la barca con Jesús.
Que impactante ver en Nick en esta fría situación Dios le acompaña y le ayuda en todo, en cosas que nosotros las hacemos de costumbre sin ningun sacrificio y a veces nos sentimos, y nos atribulamos por cosas que no son imposibles, ruego a Dios me de ese espíritu de fortaleza, bien ánimo para estar siempre muy agradecida del hacedor de la vida…
Es Jehová maravillo..
Es Jesús maravilloso y
El Espíritu Santo por medio de la trinidad a quién le sentimos en nuestras vidas también maravilloso…Gracias Dios por existir en nuestras vida…bendiciones
me desafia tu testimonio, que lindo es ver a personas alegres y aceptarse tal y como Dios los creo eso es la bellesa no necesita su cuerpo completo sino su alma y su espiritu para Dios……….
eso es eterno y verdadera felicidad………amor que solo Dios lo llena
para quererse uno mismo……………..
Dios te bendiga yte siga utilizando para la gracia de DIos…..
No es casualidad que estés aquí. Dios te trajo hoy por una razón.
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PERDEDORES
«Cuando ellos subieron a la barca, el viento se calmó.» Mateo 14:32
La consigna era sencilla. Los discípulos tenían que cruzar el lago y esperar a Jesucristo del otro lado. Acababan de cerrar un día glorioso. En un milagro sin precedentes Cristo había alimentado a más de cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños. ¡Les había sobrado doce bolsas de comida! Todos estaban felices y positivos. La consigna que Cristo les manda no parecía difícil. Casi la mitad de los discípulos eran pescadores de profesión. Conocían el lago, la embarcación, los vientos. Sabían como manejarse, tenían experiencia. Suben a la barca, seguramente Pedro que siempre hablaba mucho y estaba habituado a esas tareas indicó las posiciones. Cristo los vio irse desde la orilla, estaba anocheciendo.
Cuando cae la noche comienzan los problemas. Surge un viento tempestuoso que les era contrario y el viaje se complica. Aquella consigna que parecía tan simple en la orilla, ahora estaba bastante difícil. Durante horas los discípulos se esfuerzan pero no avanzan. El viento contrario es demasiado fuerte. Ya los gritos de Pedro no surten efecto, la experiencia de Jacobo y Juan no solucionaba nada. El sacrificio de expertos e inexpertos para avanzar era inútil.
El emprendimiento estaba condenado al fracaso. La ruina estaba cerca. Toda la experiencia, el trabajo y el sacrificio de horas de remar contra el viento habían sido inútiles. En la barca había doce perdedores que no pudieron alcanzar su objetivo, que fallaron cuando trataron de alcanzar la meta. Tal vez te sientas como esos hombres cansados en la barca. Tal vez hoy estás remando contra la corriente, y te sentís un fracaso más. El objetivo deseado está muy lejos y ya no tienes más ganas de seguir remando. Miras a tu alrededor, y el éxito de los otros te genera todavía una sensación más grande de vacío y frustración. Tu barca se hunde, el fracaso está a la puerta. Perdiste de nuevo. Pero cuando menos lo esperas, Jesucristo vuelve a aparecer, y como a sus discípulos aquella madrugada, también se acerca a la barca de tu vida.
Con Jesús dentro de la barca, el viento se calmó y los discípulos llegaron fácilmente a la otra orilla. El fracaso dio paso a un éxito rotundo porque el Señor Jesús estaba adentro. Para tu problema de hoy, Cristo te ofrece tu ayuda. Solo con Cristo manejando el timón de tu vida, vuelves a ser un verdadero ganador.
REFLEXIÓN – Elige no ser un perdedor, sube a la barca con Jesús.
que afliccion es eso pero jesucristo lo tiene todo en sus mano y el nos ayuda en todo y nos respalda
HOY ME DOY CUENTALO IMPORTANTE DARLE GRACIAS A DIOS POR TODO LO BUENO O MALO Q A DIARIO NOS PASA Y NO QUEJARNO POR LO Q NO TENEMOS
Que impactante ver en Nick en esta fría situación Dios le acompaña y le ayuda en todo, en cosas que nosotros las hacemos de costumbre sin ningun sacrificio y a veces nos sentimos, y nos atribulamos por cosas que no son imposibles, ruego a Dios me de ese espíritu de fortaleza, bien ánimo para estar siempre muy agradecida del hacedor de la vida…
Es Jehová maravillo..
Es Jesús maravilloso y
El Espíritu Santo por medio de la trinidad a quién le sentimos en nuestras vidas también maravilloso…Gracias Dios por existir en nuestras vida…bendiciones
me desafia tu testimonio, que lindo es ver a personas alegres y aceptarse tal y como Dios los creo eso es la bellesa no necesita su cuerpo completo sino su alma y su espiritu para Dios……….
eso es eterno y verdadera felicidad………amor que solo Dios lo llena
para quererse uno mismo……………..
Dios te bendiga yte siga utilizando para la gracia de DIos…..