Crianza con Propósito

¡AUXILIO! …. Mi hija se me escapó de las manos….

6 min de lectura

Hace unos días recibí a una niñita de cinco años de edad que fue referida a mi consulta por supuestos problemas de conducta.

Quizás su reacción se parezca a la mía. Rápidamente empecé a sacar conclusiones. ¿Cómo problemas de conducta con solo cinco años? ¿Qué  será lo que esperan en el preescolar? ¿Cómo una pequeñita de tan solo cinco años genera  la sensación textual de maestras y padres de “se nos salió de las manos”?

Mi primera cita fue con los padres. Quería conocer el entorno en el que crecía la niña. Conversé también con las maestras. Ambas versiones coincidían. Hasta ese momento no había visto a la niña. Debo confesar que la idea de llegar a ese momento ya  me generaba angustia. La referencia de ambas partes y de varios especialistas que habían visto a la pequeña eran simple y sencillamente  aterrorizantes.

Llegó el momento. Cuando abrí la puerta, entró como un remolino una pequeñita de pelo lacio y muy negro, con unos ojos  chispeantes, de  contextura muy delgada y super conversona…. ¡si la hubieran visto! …. Inmediatamente me pidió que jugáramos. Fuimos a la sala de juego, inspeccionó todos los juguetes. Trató de jugar un poco con todos.

Conversó sobre una y otra cosa. Hizo lo que ella deseaba hacer y le dio tiempo de hacer  lo que yo le solicité que hiciera. En los momentos en los que tuve que intervenir para señalar algún límite, los acató sin mayor cuestionamiento. Me dije a mi misma que podía ser cuestión de suerte; quizás en la segunda cita vería lo que  sus maestras y sus padres me habían comentado.

Pasaron dos, tres, cuatro, cinco sesiones. Llegué inclusive a provocarla para ver como reaccionaba ante la presión o ante la inconsistencia…. Nada pasó.
Pensaba en cada uno de las sesiones que estuvo conmigo ¿qué pasó? ¿Por qué no aparecía el pequeño “monstruo” que me habían pronosticado?

Analicé el encuadre del espacio y encontré algunas  particularidades: desde el inicio encuadré el espacio al que llegaba la niña. Fui clara con los límites, pero también fui  afectiva. No entré en conflicto en ningún momento con ella, cuando insistía en  que le diera algo, solo le pedí que ella misma recordara el encuadre….- ¿Cuándo habíamos dicho que podías tomar un dulce?- Ella respondía atinadamente – al final, antes de irme-  Aún faltan  algunos minutos, ¿crees que puedas esperar? – …. – Si. De nuevo me enfocaba en retomar el juego o la actividad. Al final de la sesión no solo le indicaba que ya podía tomar el dulce; sino que también la felicitaba por todo lo bueno que había logrado durante el tiempo de trabajo.

Me encontré con una pequeña que reunía características de “niña talento”: su vocabulario era muy avanzado para su edad,  era enérgica, dinámica, tenía una edad maduracional visomotora superior a su edad cronológica, respondía con facilidad y de forma muy acertada a situaciones ficticias que requerían soluciones de tipo psicosocial. Su memoria auditiva era extraordinaria.

Por otra parte, me encontré con unos padres que habían caído en el error de etiquetar a su hija como una niña problema. Esto les impedía ver el potencial que tenía su pequeña. Reaccionaron asombrados cuando les comentaba  sobre las capacidades que  estaba recién descubriendo… ellos también las estaban descubriendo….

Entre sus  justificaciones sobresalieron  expresiones como que pensaban que ella hacía las cosas para molestarlos, o que  reaccionaban de tal o cual manera porque estaban cansados de recibir quejas del preescolar. En las reuniones familiares, ella siempre resultaba ser el centro de atención, todo mundo tenía que estarla corrigiendo y regañando. Las festividades se convertían en una tortura anticipada; comentarios iban y venían, todos querían ponerle “límites” y probar cuan efectivos eran sus métodos de disciplina …

Ya ellos estaban también indispuestos con la pequeña.

Poco a poco  empezamos a trabajar en cambiar su pensamiento. Los padres tenían que empezar por formatear sus prejuicios de “niña problema” y  cambiarlos por la nueva conceptualización de niña talentosa.

Tuvimos que enfocarnos en trabajar también en su relación de pareja y en cómo ejercían ellos la maternidad y la paternidad. Resultó que ambos empezaron a reconocer que ellos como padres obtenían algunas ganancias de la conducta de la niña y que  el problema de que “ella se les escapará de las manos” era el reflejo del mal manejo que ellos hacían en la puesta de  límites.

De alguna manera encontraban la manera de sabotearse  el uno al otro mediante la niña: Ella eventualmente le había dicho a su esposo antes  de salir de la casa y de dejarlo solo con la pequeña “¡Ahora sí vas a ver lo que yo sufro a diario, ojalá se porte bien mal para que veas lo que es bueno!. El por su parte una que otra vez le había echado en  cara a ella que la niña se descontrolaba  por la presencia de la madre o por sus ataques de histeria…. Tristemente, ésta pequeña se había convertido en el arma de ataque de sus padres. Ellos empezaron a abandonar  esta forma de ataque.

Si vieran lo bonito que resulta trabajar con familias comprometidas con el cambio. Ellos han experimentado grandes avances. La conducta sintomática de la niña ha bajado considerablemente. Los padres han podido aprovechar sus talentos y la han incluido en varios programas de estimulación.  Su conducta se ha modificado no solo en la casa, sino también en la escuela  y en las reuniones familiares. Estos padres han practicado la asertividad y la tolerancia, pero sobre todo connotan positivamente los aciertos de su pequeña, por  lo que también han disminuido las  intervenciones de sus familias. Ahora están trabajando en anticipar las crisis; saben que situaciones la alteran y las evitan.

A veces, en el papel de padres y madres se pueden llegar a experimentar los más intensos sentimientos de frustración e impotencia. Usted como padre o madre puede sentir que tiene batallas perdidas con sus hijos, o como ésta familia, sentir que sus hijos se le escapan de las manos. Déjeme decirle que su hijo(a) no generó un síntoma de forma gratuita o por  suerte…. Hay algo  que pudiera estar detonando la conducta sintomática de él o ella. Deténgase a pensar. No le juzgue, ni le cargue de sentimientos de culpa. Evite estereotiparle, póngase de su parte, investigue, piense, analice….. pida la sabiduría y la guianza de Dios y El le mostrará el camino, pero …. Hace falta que usted se decida a recorrerlo….
¡Hasta entonces!

Licda. Tatiana Carrillo Gamboa.
Psicóloga-Psicopedagoga

carrillotatiana@hotmail.com

psicotcg@icloud.com

142 comentarios

  1. Anónimo

    cuando se tienen hijos siempre se esta buscando la manera correcta de educarlos, por que aunque siempre queremos ser los mejores padres, y es que esta es una de las tarteas mas dificiles sino la màs dificil que enfrentamos los adultos, sin embargo pienso que es lo màs gratificante cuando se ve a un hijo alcanzar los objetivos que eelos se proponen, pienso que Dios nos da a los padres el Don de ser Padres y debemos cultivarlo y aprovecharlo, para ello siempre son buenas las orientaciones que recibimos como en el presente caso, espero otras similares.

    ruby

  2. ºFREDDY CASTILLO

    GRACIAS POR LAS REFLEXIONES AON MUY ISTRUCTIVAS QUE BUENO QUE SI TINEN ESAS REFLEXIONES EN AUDIO YO LA PONGO POR UNA EMISORA FM QUE MI SEÑOR ME DIO SIN FINES DE LUCROS GRACIAS

  3. carmen hernandez

    su articulo es excelente ,pero no siempre resulta asi,por ej hay ninos que tienen problemas en el comportamiento y uno trata de cambiarle la actividad incluso lo cambias de medio mas acogedor a sus gusto me refiero a ninos con lo mismos intereses y continua en el mismo comportamiento y no se adapta a ningun medio,solo por ratos cortos funciona.que me aconseja ud? mis medios se agotan incluso no escuchan se aburre de todo muy rapido,hasta con medicamentos continua igual y me comenta se aburre de la clase no le interesa nada,solo le pidio a DIOS me de sabiduria para poder lidiar

  4. maria del carmen vasquez

    Hola buenas tardes primeramente kiero felicitarlos por las reflexiones son maravillosas.Y comentarles ke tengo un hijo de 14 anos y es muy imperativo yo creo ke no lo entiendo ya me lo suspendieron de la escuela kisiera si me podian facilitar el correo de la licenciada y aver si puede ayudarme de antemano se los agradecere. Las Reflecxiones me an ayudado a mejorar mi vida y gracias a dios por aberlos encontrado

  5. Evelin Marin

    Hola buenas noches Licenciada muy bueno el tema la felicito, es muy importante para nosotras que en una u otras ocasiones somos padres y madres a la vez estos comentarios nos ayudan cada dia a fortalecenos y a conocer mas a nuestros hijos a veces no sabemos el potencial que tienen nuestros pequeños.

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