Tu Cuidas de Mi
Día a Día te llevo cargado en mis brazos. Como todo padre que cuidad de su hijo, así cuido yo de ti.
Hoy… El Señor Cerrará Las Bocas Que Se Abren Contra Mí
Señor, Gracias porque aunque el diablo anda como León rugiente no puede devorarme porque tu cuidas de mi. Amén.