Hermoso Día, Verdad?

Reflexion – Hermoso Día, Verdad?
El día empezó muy mal.
Me quedé dormida y llegué tarde al trabajo.
Todo lo que sucedió en la oficina contribuyó a mi ataque de nervios. Para cuando llegué a la parada del autobús en mi viaje de regreso a casa, tenía un gran nudo en el estómago.
Como de costumbre, el autobús llegó tarde… y atestado. Tuve que ir de pie en el pasillo. Mientras el bamboleante vehículo me lanzaba en todas direcciones, mi depresión se hacía más profunda.
Entonces escuché una voz grave que salía del frente: -Hermoso día, ¿verdad?
Hermoso Día, ¿Verdad?

Salmo 118:24
Este es el día que hizo Señor; nos gozaremos y alegraremos en él.