Rendirse…Jamás

Rendirse…Jamás
“Pues os es necesaria la paciencia, para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa” (Hebreos 10:36).
Los líderes efectivos realizan tareas aparentemente imposibles porque nunca se rinden; nunca se desmoronan. A pesar de la creciente crítica, oposición intense y aplastantes obstáculos, perseveran con firme determinación; se niegan a tirar la toalla.
A menudo, lo más fácil sería abandonar la lucha y simplemente rendirnos. Olvidarnos de nuestros sueños y regresar a la comodidad y conveniencia de la mediocridad. Ceder ante las palabras de los críticos, claudicar ante la oposición y simplemente dejarnos dominar por los obstáculos… meter el rabo entre las patas y huir.
No Te Rindas… Aún lo Puedes

Crisis: No Te Rindas.
Un hombre fue atrapado y lanzado en un foso de unos 13 metros de profundidad, tan sólo por ser un extraño. Luchó por salir del foso pero entre más lo intentaba, más débiles se tornaban sus músculos. Se dijo así mismo: “No sé como salir de esta; quizá debiera sólo morir en vez de soportar estas miserables luchas y penalidades”.
Justo entonces, oyó una voz gritando: “¡Ayúdenme!” Los gritos venían de otro foso que tenía 3 metros más de profundidad que el suyo. Pensó para sí mismo: “Así que hay alguien más como yo atrapado aquí también”.