Androcles y El León

La vida está regida por la ley de la siembra y la cosecha. Mucho de lo que hemos recogido, ha sido el producto de lo que sembramos. Sembremos las mejores semillas de la vida para recoger los mejores frutos del mañana y sobre todo que comencemos por sembrar nuestro corazón en la manos de Dios.