PowerPoint – Un Ramo Diferente
Siempre he dado gracias a Dios por las cosas buenas de la vida, y jamás se me ocurrió preguntarle por qué tenía esas buenas experiencias.
Pero cuando llegó la mala suerte, ¡vaya si lo cuestioné!
Me tomó tiempo aprender que las etapas sombrías de nuestra existencia son importantes.
Aunque siempre me han gustado las flores de la vida, hicieron falta las espinas para que llegara a apreciar el consuelo de Dios.
Dice la Biblia que Dios nos consuela en la aflicción, y que gracias a ese consuelo aprendemos a consolar al prójimo.