9 minutos para meditar

Meditar es saludable. Cada día necesitamos meditar en las maravillas de Dios, en lo que estamos viviendo, en cómo lo estamos haciendo, en cuántos nos necesitan. Toma 9 minutos para meditar en las cosas sencillas de la vida.
Oasis de Paz

Déjate llevar por Él
al remanso de paz que
te tiene preparado.
Reposar en el Señor te brinda una
serenidad y una paz insustituibles.
Sientes que Jesús te toca.
Nadie como tú
El Señor conoce con precisión, cómo y por qué, fuiste creado. Si en tu vida algo anda mal, Él sabe como arreglarlo.
Devocional Diario – Hoy… Meditaré En Mi Padre Celestial
Gracias Señor por ser para mi el padre que siempre quise tener. Un padre cercano, dulce y comprensivo. Hoy me acerca a tí con esa confianza. En el Nombre de Jesús. Amén.
PowerPoint – ¡Piensa en lo bueno!
Da gracias por los días de salud y ventura en vez de amargarte por los reveses.
Alégrate de la vida y la luz del sol; no te quejes cada vez que llueve.
Llena de esperanza tus pensamientos; desecha la duda en torno al futuro.
Mira cuántos tesoros has encontrado; olvida los que quedaron ocultos…
PowerPoint – El Poder Supremo
Meditar en Jesús y en Su Palabra te produce los mayores éxtasis, genera el mayor traspaso de energía espiritual que pueda haber.
Más aún, contribuirá a transformarte en el ser espiritual que estás destinado a ser, pues cada vez que estableces ese vínculo, participas de Su naturaleza divina y te vuelves más como Él.
Hoy… Serás Mi Ayudador y Mi Esperanza
Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, Cuya esperanza está en el Señor, su Dios Salmo 146:5. . Muchos han sido los días que al amanecer parecen pesados y mi cuerpo y mi alma parecen no tener fuerza para enfrentar las demandas diarias. Cuantos han sido los amaneceres que parecen atardeceres, porque las […]
Reflexiones – El Pescador
Un hombre adinerado pasaba sus días pescando en el lago contiguo a su mansión. Cada día, veía en aquel lugar a un hombre muy pobre que vivía en una choza tambaleante. Pescaba con un palo y una cuerda. Lo hacía casi una hora; pocas veces conseguía más de dos pescados. Entonces, se iba a casa. […]