Mi Regalo

Son amigos y no tengo que dar nombres ni apellidos
porque ellos mismos ya se saben aludidos.

No Son Muchos

No Son Muchos pero Dios los puso ahí, para ayudarnos y brindarnos su hombro cuando más los necesitamos, para hacerme comprender un poco más el calibre del amor de mi padre celestial.

En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia. —Proverbios 17:17