Tu Palabra es Medicina Hoy

Esta atento a mis palabras hijo mío
inclina tu oído a mis consejos
no se aparten de tus ojos
guárdalos en tu interior
porque medicina y vida son a ti
Clama al Señor en tu angustia
y te librará de la aflicción
su palabra el envió y por ella te sano
de la ruina te libró el Señor
Hoy… Caerá Lluvia Sobre Mi

Señor, Gracias porque ya se escucha la lluvia venir por encima de las balsameras. Hoy levanto mis manos a ti esperando la frescura de su lluvia temprana o tu lluvia tardía. Amén.
Confesiones De Lluvia
Crecimiento Personal-> Es irónico que aunque las iniciales de mi nombre formen la palabra “RAIN”, una de las cosas que menos me gusta es la lluvia pero no siempre fue así, cuando era niño cada vez que llovía salía corriendo al patio de mi casa para saltar y bañarme al natural, sin importarme nada más que reír y gritar de la alegría. Sin embargo, si hoy en día me caen unas cuantas gotitas empiezo a sentir la congestión y el dolor de garganta, que si no hago algo al respecto, puedo llegar a resfriarme.
Hoy… Recibiré la Lluvia del Señor
Señor, si hoy mi vida esta marchita y agotada por los incesantes rayos quemantes de las preocupaciones, si hoy mi alma a perdido su verdor, hoy entonces quiero estar bajo la influencia dulcificadora de tu amor, para que las gotas de tu lluvia refrescante revitalicen mi corazón, y aclaren la vista de mi espíritu.
Cuando tu fresca lluvia me toca, la vida tuya me envuelve y entonces refresca, trae bondad a mi alma, hoy quiero disfrutar de la lluvia hermosa de tu amor, hoy me refrescaré en la oración y beberé el agua cristalina de tu palabra que llega como lluvia temprana a mi existencia.
Raíces Profundas
Un escritor para un periódico local entrevistaba a un granjero sobre los efectos del tiempo reciente en sus cultivos. La lluvia abundante y las cosechas de soja y maíz del granjero estaban altas y lozanas. Mis cultivos son muy vulnerables ahora, dijo el granjero. Esta declaración sorprendió al periodista. Había planeado enfocar su artículo en […]
Él puede ver que va a suceder.
Por semanas, Susie, de ocho años, ha estado esperando por ir a pescar un sábado con su papá. Pero cuando al fin llegó el día, llovía torrencialmente. Susie se paseó por la casa toda la mañana, quejándose mientras se asomaba por las ventanas: Parece que el Señor no supiera que hubiese sido mejor que lloviera […]