Reflexiones – Un día perdido o bien empleado

Un día perdido o bien empleado

Podemos mirar cada día como ganado o perdido.

Si te sientas al caer de la tarde
y cuentas las acciones que has hecho,
y al contarlas encuentras
un sacrificio o una palabra
que alivió el corazón de quien la escuchó,
o una mirada de bondad llena,
que lo bañó como un rayo de sol vivificante,
entonces,
¡podrás contar
COMO BIEN EMPLEADO ESE DIA!