Misericordia Que Me Rodea

Devocional Diario – Hoy… Seré Rodeado De Misericordia
El que espera en Jehová, le rodea la misericordia. Salmos 32:10.
¡Qué galardón tan espléndido para el que confía! ¡Quiera el Señor concedérmelo con abundancia! Quien en Él confía se confiesa el mayor pecador del mundo, y para él está preparada la misericordia de Dios. Sabe que ningún mérito hay en él, mas la misericordia desciende sobre su persona y se le concede con liberalidad.
¡Señor, concédeme esta gracia, porque en ti confío! Considera, alma mía, la defensa que te rodea. A la manera que un príncipe se halla cercado de soldados, así lo estás tú de la misericordia de Dios. Delante y detrás de ti, por todos los lados, puedes contemplar esta numerosa guardia de la gracia. Nos encontramos en el centro mismo de la gracia porque estamos en Cristo Jesús.
Él Nos Ama: Amor de Dios Vivo

Él nos ama, ¡Oh! Él nos ama, ¡Oh! Él nos ama, cuanto Él nos ama.
Y así de repente, me doy cuenta de cuan hermoso eres Tú
y cuan grande es tu afecto por mí.
Me Viniste a Rescatar y Me Diste Vida

Mi vida pongo en tus manos, Dios de gracia, vengo en humildad,
En tu presencia quiero estar. Clamé y me oíste, me viniste a rescatar, Contigo quiero estar.
Bendición Especial Para Tu Vida Hoy

PowerPoint – Bendición
Tu sabes Señor
Que la persona que está leyendo esto, es una persona
“MUY ESPECIAL”
Jesús, Rey de Misericordia, yo te pido que, a medida
que ella lea esto,
Tú Señor, derrames Tu gran misericordia en su vida.
Entra en su corazón y llénalo de Amor, de Paz y de Alegría.
Toca su mente, sus emociones, sus recuerdos, Señor.
Cada día su misericordia te renueva

Cada día él te enseña a confiar con su palabra, despiertas y su misericordia está contigo, él aumenta tu fe, Cada día…
Reflexiones – El Lobo y el Cordero en el arroyo
Miraba un lobo a un cordero que bebía en un arroyo, e imaginó un simple pretexto a fin de devorarlo. Así, aún estando él más arriba en el curso del arroyo, le acusó de enturbiarle el agua, impidiéndole beber. Y le respondió el cordero: “Pero si sólo bebo con la punta de los labios, y […]