Fidelidad Emplumada

Es una triste realidad. Todas las relaciones comienzan con amor y promesas, pero demasiado frecuentemente las vemos debilitarse, desmoronarse y finalmente, fracasar. Qué triste que todas las relaciones no sean como las de las aves. Sé que suena extraño, pero sigan leyendo.

Hace muchos años, cuando era sólo un muchacho, una pequeña ave amarilla golpeó nuestra puerta frontal. Cuando miré fuera, ví aquel diminuto cuerpo inmóvil sobre el piso. Abrí la puerta para ver si estaba atontado o, en caso extremo, muerto. Estaba arrodillado sobre ella cuando mi mamá se me unió.

“Michael, creo que está muerta. Escuché el golpe contra el vidrio. Se pegó muy duro”.

“Mamá, ¿deberíamos enterrarla?”

“No estoy segura, Michael. Cuando miré la primera vez vi a otra ave aterrizar junto a ella. Parecía querer recogerla. Creo que deberíamos dejar que la naturaleza se encargase de esto. Pongámosla en el techo del auto y veamos qué pasa”.

Colocamos la avecilla inmóvil en el techo del auto de mi papá y entramos a la casa. Desde la ventana de nuestra sala observamos a la compañera del ave volar a su lado, agarrando cuidadosamente el torso del cuello del

Pensamientos – Con Menos Huesos

“Al nacer tenemos 300 huesos, pero de adulto solo tenemos 206. No solo perdemos huesos al crecer, sino que tienden a debilitarse. Las presiones, ansiedades y angustias de la vida, afectan nuestra física, pero en Dios hallamos descanso”.