La cara de la culpabilidad

La cara de la culpabilidad
Salmos 32:5-6
Había una vez un niño de 8 años que instintivamente contestó el teléfono de su casa y susurró, “Hola”. La voz del otro lado dijo, “Sí bueno, ¿Se encuentra tu mamá en casa?” el niño contestó: “Sí, pero está ocupada,” “¿Está tu papá en casa?” “Sí pero también está ocupado…” “Bueno, ¿Hay algún otro adulto en tu casa con el que pueda hablar?” “Sí, hay un policía y un bombero” “¿Podría hablar con uno de los dos?” “No, ellos también están ocupados” “¿Bueno, y qué están haciendo todos que están tan ocupados?” Hubo una pausa muy larga y después el niño contestó, “Me están buscando”.
Cuando somos culpables, instintivamente corremos a escondernos; creo que esa respuesta está tejida en nuestros genes. Esconderse fue exactamente lo que hizo Adán y Eva cuando Dios salió a buscarlos después de que ellos habían comido del fruto prohibido. Sin embargo, esconderse no es la mejor opción para tratar con nuestra culpabilidad ya que la culpabilidad no se soluciona cuando la escondemos, la negamos, o la cubrimos.
Madres que crían solas a sus hijos

Si criar hijos es una tarea difícil, tomar la decisión de llevar a cabo la crianza sin contar con el apoyo de una pareja, es digno de admirar. Hoy en día, es muy común encontrar mujeres valientes que han decidido criar a sus hijos sin apoyarse en una pareja. La vida les ha llevado forzosamente […]
El Día de La Madre
Hace veintiséis años que mi amigo del ejército Dan y yo cargamos un Corvette 427 azul metálico con neveras portátiles bermudas y camisetas, y pasamos frente a…
Merecías tanto Amor?
Por tu gran amor, tomaste mi lugar, llevaste mi culpabilidad.
No puedo imaginar como soportaste todo.
Gracias por amarme, sin merecerlo!
Juicio Vs Misericordia
Me alegra que Dios no me ha echado encima toda mi culpabilidad.
El Jefe Perfecto
Había como 70 científicos trabajando en un intenso proyecto. Todos estaban realmente frustrados debido a la presión del trabajo y las demandas de su jefe, pero todos se mantenían leales a su jefe y no pensaron en abandonar sus trabajos. Un día, un científico se acercó al jefe y le dijo: […]