Vives con tranquilidad o con estrés?

El amor que Dios te tiene no puede medirse, contenerse,
explicarse, comprenderse, compararse ni verse.

Acéptalo simplemente como lo que es:
el amor más puro y auténtico que habrás de conocer.

El amor del Señor por nosotros es un amor salvador.
Nos puede salvar de cualquier cosa.

Puede salvar del Infierno, que es la salvación más obvia. Puede salvarnos cada día de todo problema con que nos topemos. Puede salvarnos de apuros. Salvarnos del orgullo en la tentación. Conservarnos la salud y la cordura. Salvarnos de deudas. Salvarnos de todo.

No hay nada de lo que no nos pueda salvar, incluidos nosotros mismos.