Quiero Confiar
Fui criada con principios morales comunes:
Cuando era niña, madres, padres, profesores, abuelos, tíos, vecinos eran autoridades dignas de respeto y consideración.
Cuanto más próximos o más viejos, más afecto inimaginable responder maleducadamente a los más ancianos, ni a maestros o autoridades.
Confiábamos en los adultos porque todos eran padres o madres o familiares de todos los chicos de la cuadra, del barrio, de la ciudad…
Teníamos miedo apenas de los oscuro, de los sapos, de los filmes de terror…
Hoy me dio una tristeza infinita por todo lo que perdimos.
Promesas – Cuatro Características que No Envejecen
Hágase amigo de las cuatro C:
compasión, cuidados, consideración y consuelo
Esas cuatro características jamás envejecen ni pasan de moda.
Primero Yo… Segundo Yo…
Días atrás me conmovió un hecho reflejado en un periódico Argentino. Se informaba lo siguiente: “Agua para no beber. Aire que mejor no respirar” Un pueblo pobre, sobre montañas de oro. Son algunas de las contradicciones de Andalgalá, una localidad catamarqueña de 17 mil habitantes, a 240 kilómetros de la capital provincial, donde funciona desde […]
Reflexiones – Pagando por Servir
Tiempos atrás mi hija me dió una lección clara y práctica sobre el trabajo, que todos nosotros podemos llevar en consideración. Piense en esto: ¿Por qué una niña de 15 años usaría una de sus semanas de verano, para cuidar a un niño autista, pagando por eso? Esta pregunta cruzó mi mente cuando visité, con […]
Reflexiones – El Incorruptible Fabricio
El nombre de Fabricio Lucio, célebre general romano de los tiempos primitivos de expansión de la República, ha quedado en la historia como emblema de probidad, sencillez, desinterés e integridad ciudadanas. Se dice que “hallándose el famoso general en la más completa pobreza fue nombrado embajador por la República, para ir a tratar con Pirro, […]