Cómo ser más humilde hoy

Aunque la mayoría no nos importaría llegar a ser un poco más humildes, ¡ay como detestamos pasar por la escuela de la humildad!

Nos duele tragarnos el orgullo, pero se trata de un dolor que nos hace bien, siempre y cuando tengamos una buena actitud y dejemos que produzca en nosotros el efecto deseado.

Conviene recordar el refrán:
«No hay rosa sin espina».