No es casualidad que Dios te ame

No es casualidad que yo te ame,
cuando veo todo lo que has hecho,
no solo en Tu creación, sino en mi corazón
que sin saber por qué ya no es de piedra.
No es casualidad que yo te ame
porque de Tu voz emana vida
capaz de transformar un pobre corazón
en una vida llena de alegría.