Tiempo para Escucharlos
En nuestro ocupado mundo, a menudo nos desatendemos los unos a los otros. Muchos trabajamos en exceso y nos extralimitamos en capacidad, y descubrimos que es fácil habituarnos a dejar de lado a las personas, incluyendo a las que más amamos.
No obstante, podemos ser determinantes en las vidas de las personas que nos rodean si dedicamos el tiempo a escucharlas, si les mostramos que son preciosas para Dios… y para nosotros.