Hoy… El Señor Me Está LLamando
Señor, respondo a tu llamado porque es ineludible. Me acerco con devoción y obediencia. Amèn.
Señor, respondo a tu llamado porque es ineludible. Me acerco con devoción y obediencia. Amèn.
Señor, Gracias porque a pesar de mis imperfecciones sigues trabajando en mi para llevarme a la perfección. Y entonces heredaré el bien. Amén.
Señor, Gracias porque tu mano no hiere sino que sana. A veces me haces cirugía pero para sanarme. Amén.
Quien cuida la higuera comerá su fruto, y el que mira por los intereses de su Señor, tendrá honra. Proverbios
Señor, Ya conquistaste en la Cruz. Una vez se hará porque la batalla final ya está ganada. Amén.
Señor, Gracias por darme la oportunidad de servirte con mi corazón, sabiendo que el trabajo en tu viña no es en vano. Amén.
Señor, Gracias por la esperanza que en ti tengo. No tengo que mirar los pecadores que parecen que prosperan. Mi esperanza no está en lo que veo alrededor sino en tus promesas. Amén.
Hoy veremos una vez más a Dios liberando a los cautivos con su poder, amor y misericordia.
¡Señor, sácanos de nuestro cautiverio! Por tu poder y tu gracia.
¡Señor, concédenos por amor de tu Hijo, que seamos del número de estos afortunados segadores! Amén.
Señor, en este alegre día , condúceme a este mundo melodioso donde pueda cantar tus alabanzas como una alondra con la esperanza en mi corazón. Amén.
Hoy sé que el Señor Reina sobre las circunstancias de la vida y sobre todo las tempestades de mi corazón.
Señor, Gracias porque por encima de tu sufrimiento te haz magnificado con realtad y esplendor. Amén.
Hoy es un día para librarte de la amargura de la venganza y ver la misericordia del Señor.
Señor, Gracias porque tu mano salvadora nunca me dejará y tú eres mi refugio. Amén.
Señor, el más grande tesoro ya lo he recibido y eres tu mismo como mi especial tesoro, sin embargo tu prometes que aún abrirás mas los cielos sobre mí. Te alabo. Amén.
Señor, Acá estoy tan agradecido por tus bondades que no quiero cerrar mi corazón ni a ti ni al pobre. Vivo para ti y quiero ser generoso cada día. Amén.
Señor, Puedo llegar como un menesteroso pero también puedo llegar ante ti como un hijo pródigo y seguro estoy que me desecharas. Amén.
Señor, Gracias porque no importa si aún la muerte y las sombras me rodean. Tu promesa me asegura que tú me vivificarás y en esta promesa descanso. Amén.
Señor, Gracias por proveerme y bendecirme. No quiero cerrar mi mano con mezquindad. Quiero ser generoso, porque de esa manera veré la bondad tuya en mi vida día a día. Amén.
Hoy será un día más de búsqueda del Señor y de seguro me encontrará, porque el persiste en su amor. Gracias, Señor por no dejarme abandonado. Por buscarme y encontrarme y hacerme reposar en sus brazos de Misericordia. Amén.
Señor, Vengo a ti para decirte como el Salmista, examina oh Dios mi corazón y Ve si hay allí camino de perversidad, porque anhelo serte fiel. Amén.
Señor, Vivo para ti con todo mi corazón y me llamas a vivir en medio de la Santidad que tu esperas de mi. Amén.
día para revisar mi corazón y estar seguro de que mis deseos se acoplan a los deseos de Dios. Señor, no pido vanidad ni riqueza, sino que anhelo que mis deseos se ajusten a tu voluntad. Amén.
Señor, Gracias por sostenerme en el camino de la vida y aderezar mesa delante de mi en presencia de mis angustiadores. Amén.
Señor, Gracias por darme la presencia dulce de tu Espíritu y hacer una obra de grandeza y poder dentro de mi. Me rindo ante ti con adoración. Amén.
Señor, Gracias por revelarme tu amor y permitirme conocerte en la belleza de tu santidad. Amén.
Señor, Gracias por dar tu vida en la Cruz y darme salud y sanidad del alma. Vengo a ti nuevamente porque al mirarte en el Calvario recibo salud inmediata. Amén.
Señor, danos este amor, esta paz y descanso en este día. Hoy recordaré que la única seguridad que tengo en mi vida es cuando ando en tu ley y vivo en tus principios. Señor, ayúdame a vivir guiado por tu palabra hoy. Amén.
Señor, te doy gracias por tu amor y bondad y quiero tener el temor reverencial que te mereces porque eres el Señor de mi vida. Amén.
Señor, Acá te presento y abro mi corazón para que tu reines. Se el Señor de todas las áreas de mi vida. Amén.
Gracias Señor, tú eres grande en Victoria. Poderoso en batalla y mi libertador. Amén.
Señor, Gracias por darme la vida. Por darme la vida, ahora la sombra de la muerte pierde su tenebroso legado y se abre ante mi la esperanza de la eternidad. Amén.
Señor, Quiero ser formado por tu palabra para ser influencia a otros y bendición a quienes me rodean. Amén.
Señor, Gracias por darme la fuerza y la Victoria en medio de las pruebas de la Vida. Te sigo fiel a pesar de los ataques. Amén.
Señor, guía a tus siervos por la senda de la rectitud a causa de sus enemigos. Gracias por darme la guía que tanto necesito. Como dice el Salmo 23 tu vara y tu cayado me infundirán aliento. A ti te seguiré. Amén.
Señor, Gracias por sostenerme en medio de las luchas diarias y en Jesucristo soy más que vencedor. En el Nombre De Jesús. Amén.
Señor, Gracias por que a través de otros y a través de tu Espíritu me enseñas y me guías. Quiero ser fiel a los dones que me has dado. Amén.
Hoy descargaré toda mi ansiedad en el altar del Señor. El me cuida mejor que cualquier otra persona.
Señor, Gracias por darme de tu amor y tu grandeza. Gracias por extender tu mano sanadora y fortalecerme. Amén.
Yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal. Hechos 18:10. Mientras el Señor tenía ocupado
¡Cuán preciosos también son para mí, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán inmensa es la suma de ellos! Si los contara,
Te pondrá El Señor por cabeza y no por cola. Deuteronomio 28:13. Si obedecemos al Señor, Él obligará a nuestros
Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Santiago 4:8. Cuanto más nos allegamos a Dios, más benigno se
El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va; así es
El Señor lo sustentará sobre el lecho del dolor. Salmos 41:3. Ten presente que esta promesa es para quien piensa
Porque sé que por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo, esto resultará en mi liberación. Filipenses 1:19.
Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal. 2 Tesalonicenses 3:3 A menudo los hombres carecen
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuísteis llamados en un solo cuerpo. Y
Y guiaré a los ciegos por caminos que no sabían. Isaías 42:16. ¡El Señor, infinitamente glorioso, se hace guía de
Siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10 El temor de caer es cosa saludable: en cambio,
El cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya. Filipenses
“El propósito de nuestra instrucción es el amor” (1 Timoteo 1:5). Una de las expresiones que escucharás en tu diario
Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará. Proverbios 3:23. Es decir, que si sigues el camino
Entonces Jesús les dijo: –No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen. — Juan 10:27 . Como aprendimos anteriormente, todo
Gracia y gloria dará El Señor. Salmos 84:11. No hay cosa que tanto necesitemos como la gracia, y ésta se
Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor
La oración de los rectos es su gozo. Proverbios 15:8. Estas palabras son una verdadera promesa, porque atestigua un hecho
Porque entre los hombres, ¿quién conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombre que está en él?
Y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este
No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice El Señor. Jeremías 1:8 Cuando nos invade el temor,
El Espíritu Santo me glorificará [a Jesús], porque tomará de lo mío y os lo hará saber. — Juan 16:14
Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con
Y porque sois hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre! — Gálatas
Por tanto, di: Así ha dicho el Señor: Aunque los he arrojado lejos entre las gentes, y los he esparcido